LA SANTA BIBLIA

Otro blog blog.terra.com.mx más

Agosto 21, 2010

YO SE QUE MI REDENTOR VIVE

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 1   . . . de todos los días santos, este es el día, el día de la resurrección. Nos hemos reunidos con gozo de corazón, porque El vive. Y El dijo: “Porque Yo vivo, vosotros también viviréis”. Y qué esperanza es esa, sobre la cual podemos descansar, en esta mañana.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 2  Ahora poco antes del mensaje matutino, inclinemos nuestros rostros, sólo un poquito más, para la oración.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 3  Amado Dios, estamos agradecidos en esta mañana, por ser el pueblo que es llamado por Tu Nombre. Estamos tan contentos que ya no tenemos que solamente imaginarnos, de una gran resurrección que ha de venir, debido a que ha llegado a ser una realidad a nosotros, al leerlo en Tu Palabra, y ver que Tu has prometido esto, y lo hemos visto dentro de nuestras almas, que Jesús vive . . .[Espacio en blanco en la cinta-Ed.]

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 4  Oh, estamos pensando, en esta mañana, de las muchas congojas que se han pasado a través de la vida, y de las muchas tristezas por las que hemos pasado, y de las experiencias que nos han desgarrado, y arrojado a los vientos de la tierra. Como es que hemos sepultado a nuestros amados, y hemos llorado en el sepulcro. Y nuestras almas por poco parecen perecer dentro de nosotros. Pero, entonces, podemos pensar del día de hoy, ¡oh, lo qué significa que Jesús se levantó de los muertos! El despojó cada potestad del enemigo, cuando El resucitó triunfante. El quitó todas las sombras. Ahora nosotros caminamos en la preciosa luz de Su resurrección.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 5  Oh, nos podemos imaginar, algunos mil novecientos años, o más, en esta mañana, cuando dos mujercitas en camino a la tumba, pensando quién quitaría la piedra, pero Dios ya la había movido. Y El que había sido retenido, había sido levantado de los muertos y habló con ellas. Y dijo: “Id, decid a Mis discípulos, y a Pedro, que los veré en Galilea”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 6  Oh, cuánto te agradecemos a Ti por esta gran experiencia, de que todavía podemos ser testigos de esa resurrección, y llega a ser tan real a nosotros como lo fue a aquellos en esa mañana, porque El ha resucitado de los muertos.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 7  Perdónanos nuestros pecados y nuestras faltas, todo lo que hemos hecho o dicho, o aun pensado, que fue malo, Señor. Rogamos que Tú nos perdones por estas cosas. Y séllanos profundamente. Acércate, en esta mañana. Oh, muchas veces Tú estás parado en las sombras, en el momento que nuestros problemas son tan profundos.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 8  Cuando María se volteó de la tumba esa mañana, y estaba llorando, y oyó una voz detrás de ella, que dijo: “¿Por qué lloras?” El estaba apenas detrás de ella, sólo mirando lo que estaba aconteciendo. Y cuando El le habló por su nombre, cómo no saltaría su corazón de gozo, debido a que su Señor había resucitado de los muertos.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 9  Oh, háblanos en esta mañana, Señor. Danos Tu Palabra y Tu Espíritu. Y asegúranos nuevamente, en esta mañana, al hablar de los profetas y de las diferentes personas quienes esperaron por este gran tiempo.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 10  Y nosotros esperamos por la resurrección general en los últimos días, cuando nuestro Señor volverá otra vez. Hasta entonces, Señor, guárdanos sanos, felices, llenos de gozo, regocijándonos. Y viviendo no tan sólo de pan, sino que podamos vivir de cada Palabra que procede de la boca de Dios. Concédenoslo, Padre, porque te lo pedimos en Su Nombre, Aquel que se levantó de los muertos y dio la seguridad de nuestra resurrección. Amén.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 11  Mientras yo venía por el camino apenas hace algunos momentos, yo estaba pensando, mientras cantaban las aves: “¡Qué primavera es hoy día! ¡Qué apropiado es la Pascua de Resurrección! Después que el oscuro y frío invierno ha pasado, y todas sus ventiscas y demás, enseguida sale el sol. Y la venida del sol trae nueva vida, nueva esperanza, nuevas sazones, nuevas cosechas, nuevas flores. Todo revive. Cómo es que un hombre, aun sin tener la Biblia que leer, podría aún saber que hay un Dios. Cuando él simplemente podría observar la naturaleza, cómo va y viene. El otoño del año es la crucifixión; la primavera del año es la resurrección; y simplemente ve a Dios en todo”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 12  Yo estaba pensando, mientras oía a mis pajaritos cantar, allá en el patio esta mañana, mis pequeños petirrojos, que por cierto, los amo mucho. Yo les llamo mis pequeños radios. Y en las mañanas, yo salgo y prendo mi radio y lo escucho.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 13  Y, ahora, Uds. conocen la pequeña leyenda del petirrojo. El era un pajarito café, de acuerdo a la leyenda, hasta el Viernes Santo. Y había Uno que estaba muriéndose solo, y no había quién le ayudara. Y El se quedó solo. Y El fue clavado en una cruz. Y un pajarito café estaba tratando de soltarlo de la cruz. Y al volar hacia los clavos y las espinas en Su cabeza, de ida y vuelta, él manchó de rojo su pechito con sangre, y desde ese entonces ha estado rojo.
Y yo pensé, “Oh Dios, ese es el tipo de escudo que yo quiero”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 14  Y si se fijan en el petirrojo cuando se está limpiando, abajito de esa capa roja de plumas, está negro; es el resto de sus plumas. Empero el escudo rojo lo protege.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 15  Eso es lo que yo quiero. No importa qué tan buenos trataríamos de ser, aún somos pecadores. Empero sólo ese pequeño escudo rojo es todo lo que se requiere para hacerlo diferente de las otras aves. Eso es todo lo que se requiere para hacernos diferentes del mundo, es solamente ese pequeño escudo rojo de Su gracia.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 16  Venimos en esta mañana en la Pascua de Resurrección, así como cada mañana de Pascua, anticipando reunirnos en esta temprana salida del sol. Y he tenido el privilegio por muchos años, de venir aquí al tabernáculo y bautizar las personas, y a predicarles la resurrección del Señor Jesús.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 17  Y mientras estudiaba, anoche, durante la tormenta, yo estaba pensando: “¿Qué palabras serían apropiadas para decir en la mañana, en este servicio de resurrección?” Y mis pensamientos cayeron sobre este tema que nuestro hermano acaba de leer, del capítulo 19 de Job, y los versos 23 al 27. “Yo sé que mi Redentor vive”, dijo Job. Y yo escogí eso para el tema.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 18  Y al venir, ¿por qué hemos venido? Es para este solo propósito: para hallar nuevas esperanzas.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 19   Nosotros estamos en esta tierra aquí, y sabemos que estamos viviendo en oscuridad. Nosotros no sólo tenemos que más o menos imaginar estas cosas, o de engañarnos, por decirlo así, debido a que nosotros sabemos que estamos viviendo en las sombras de la muerte. Cada vez que oímos el chillido de una ambulancia, cuando pasamos por el cementerio, cuando vemos un hospital, cada cana, eso lo marca en nuestras memorias que somos un pueblo perdido, ambos jóvenes y viejos.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 20  Y venimos en un mañana como esta, para adquirir esperanzas, algunas nuevas esperanzas por lo cual estamos aquí, y cuál es el propósito. Y yo creo que este es un tiempo maravilloso para pensar en las esperanzas que Dios nos ha dado. Ahora, primero, queremos implantar esto en nuestra mente: que no hay una cosa que nos pueda destruir hasta que el propósito, de Aquel que nos creó, se haya cumplido.  No puede haber nada. Somos hechos para un propósito.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 21  Esta iglesia fue edificada aquí para un propósito. Estos cimientos no fueron cavados, y la piedra del ángulo colocada, y los bloques puestos en el edificio, y el techo y el interior, no fueron puestos aquí simplemente para ver si se podía hacer. Fueron puestos aquí con un propósito, o sea, para un propósito.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 22  Su casa en la que Uds. viven, no fue simplemente puesta ahí accidentalmente, o solamente fue alguien perdiendo algo de tiempo. Su casa fue hecha para un propósito, para cumplir un propósito.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 23  Si Uds. condujeron aquí en esta mañana, en su automóvil, ese automóvil no fue hecho simplemente para ver si se podía hacer. Los materiales no fueron malgastados por el hombre. Fue puesto aquí para un propósito, y para cumplir un propósito.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 24  La ropa que Uds. usan, no fue solamente para ver si alguien podía sacar alguna moda. Fue para un propósito.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 25  El alimento que Uds. comen, no fue cultivado en la tierra simplemente para verlo crecer. Fue hecho para un propósito.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 26  Y Dios no tuvo que hacer un árbol sólo para que fuera un árbol. El hizo un árbol para un propósito.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 27  Y Dios no los hizo a Uds. y a mí, simplemente para ver si El podía hacerlo. El nos hizo para un propósito. Por lo tanto, hay un propósito para todos nosotros estar aquí. Ud. no está aquí solamente para ser otro ser humano. Ud. está aquí porque Dios lo hizo para algún propósito. Ud. no está aquí solamente para comerse el alimento que Dios cultivó. Ud. no está aquí solamente para vivir en la casa que hizo el hombre, o para usar la ropa que alguien hizo. Ud. está aquí para un propósito especifico. No importa qué tan pequeño sea Ud., o qué tan grande sea, qué tan importante sea Ud., o qué tan insignificante sea, Ud. está aquí para cumplir un propósito.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 28  Así como mi dedo que está aquí para un propósito. Mi uña en mi dedo es para un propósito. Mi ojo y cada parte de nuestros cuerpos, es para cumplir un propósito. Y no fueron puestos aquí para ver cómo se mirarían al ponerse aquí, sino que fueron puestos aquí para cumplir su propósito. Fue el plan Divino de Dios hacerlo así.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 29  Y si nosotros fuimos puestos aquí para un propósito, entonces no hay nada que nos pueda destruir, hasta que el propósito de Dios sea cumplido. Nada nos puede dañar, hasta que ese propósito, por el cual Dios nos puso aquí, haya sido hecho manifiesto. No importa cuántos problemas tengamos, por cuántas angustias o penas pasemos; todos estas son causas, y hay una razón por ellas.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 30  Tomaremos, por el ejemplo, a Noé, en la Biblia. Vino un diluvio, y toda la tierra fue destruida. La vegetación y todo fue destruido excepto Noé y la simiente que él había metido en el arca.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 31  El propósito de Dios jamás puede ser derrotado. No hay nada que lo pueda derrotar. Así que qué felices deberíamos de ser hoy, descansando sobre esa hermosa revelación de la Palabra del Dios viviente, de que ni lo presente, ni lo por venir, no hay enfermedad, no hay pena, no hay muerte, no hay peligros, ni nada puede separarnos del propósito del Dios viviente. Lo que Dios se imaginó en Su mente, lo que Dios se propuso en Su corazón, para traerlo a suceder, no hay demonio, no hay poder, no hay nada jamás que nos pueda separar del gran Eterno e inmortal plan de Dios. Debe de ser como Dios lo dijo.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 32  Entonces nos damos cuenta, que en los días en que todo el mundo iba ser destruido por un diluvio, que Dios hizo los preparativos. ¿Qué motivo tuvieron estos preparativos? Para preservar Su propósito. El lo hizo en los días de Noé.  

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 33  ¡Y El lo está haciendo hoy día! El ha hecho los preparativos para conservar Su mismo propósito. El va a conservar una Iglesia. El va a conservar a un pueblo. El va a conservar súbditos para su gran Reino, el cual la muerte no puede destruir. Y nos damos cuenta que es por fe que nosotros creemos esto, empero la resurrección produce un fundamento sólido sobre donde nuestra fe descansa. Nada puede destruirla. Como una vez escribió el poeta:

 Qué aseguranza mío es Jesús,
Y El me ha dado, Su gloria a gozar;
Soy heredero, junto con El,
Lavado en Su sangre, nacido otra vez.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 34  Qué seguridad hay sobre esta Roca sólida, la resurrección de nuestro bendito amante, el Señor Jesús. Nada puede destruirla. Ha sido plantada. Es la Simiente de Dios. Es el propósito de Dios darnos el bendito Espíritu Santo. Es el propósito de Dios mostrarnos señales y prodigios y milagros. Es el propósito de Dios, ¡y nada pueda destruirlo! Todos los poderes del infierno podrán hacer guerra contra él, más prevalecerá. Nosotros tenemos la promesa del Dios Eterno. Pueda que haya maestros, pueda que se levanten ismos, pueda que haya grandes programas que se levanten, pueda que haya cosas que pareciera que lo pueden destruir, pero nunca puede ser destruido. Es el propósito de Dios ver que prevalezca. Entonces, no depende de mí, ni depende de Uds. si va a ser destruido o no. Depende de Dios. Y nosotros podemos estar asegurados, que Dios jamás permitirá que nuestra herencia sea destruida, pues es el propósito Suyo dárnosla.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 35  Ahora pensaríamos hoy también, sobre las destrucciones que tratan de destruir. Nosotros tenemos la promesa misma de Cristo. 

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 36  Pensamos de los jóvenes Hebreos, o sea, cuando Dios tenía un propósito para ellos. Cuando ellos estaban allá en Babilonia, y el horno fue calentado siete veces más caliente que en alguna otra ocasión, para destruir el propósito de Dios. Y toda Babilonia estaba enrabiada. Ellos estaban determinados, bueno, Satanás lo estaba, de destruir el propósito de Dios, porque él sabía que esos jóvenes iban a entrar al horno. Así que, él hizo el horno siete veces más caliente, cuando ellos lo calentaron, para asegurar que el programa de Dios fuera destruido. ¡Empero Dios quería desplegar Su poder, y toda Babilonia y todo el infierno no pudieron derrotar ese propósito! ¡No, señor! No importa si ellos hubiesen calentado el horno un millón de veces más caliente, nunca hubiera destruido el propósito de Dios. Dios quería mostrar que El era un Dios de liberación, y que El traería liberación a quienquiera El deseara traerla, y nada interrumpiría Su programa.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 37  Así que, cuando calentaron el horno, Sadrac, Mesac y Abed-nego, no tuvieron la menor idea que ellos iban a salir del horno. Pues ellos mismos dijeron: “Nuestro Dios puede librarnos. Y si no, sepas que no nos vamos a postrar a la imagen”. Dios tenía a alguien que le serviría, y Su propósito no sería derrotado. El fuego no puede, no puede derrotar el propósito del plan de Dios.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 38  Y, oh, cómo me encanta decir esto, en esta mañana: ¡Todas las bombas de hidrógeno en el mundo jamás podrían derrotar la resurrección de Su Iglesia! Todas las explicaciones, y todas las matemáticas y demás, con lo cual este mundo inteligente se ha disfrazado, o propuesto, mejor dicho, para hacer algo al respecto, o sea, de destruir la fe de los Hijos de Dios, nunca lo harán. Esa fe seguirá viviendo para siempre.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 39  Fue el propósito de Dios mostrar que El tenía poder sobre las bestias salvajes de los campos. Y ellos pusieron algunos leones en una cueva en una ocasión, y los hicieron hambrear a tal grado que tenían tanta hambre que podrían haber desgarrado a una persona, con una gran manotada. Y el diablo pensó: “De seguro destruiré a este profeta Daniel”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 40  Mas Daniel había propuesto en su corazón cumplir el propósito de Dios. Y Dios había puesto eso en su corazón. Antes que Daniel pudiera haber tenido este deseo, tenía que haber algo para crear ese deseo. Antes que él pudiera tener esa fe, tenía que haber algo para decirle que había un Dios que podía liberar.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 41  Y, oh cómo coincide eso, en esta mañana, con la fe, la fe viviente del Dios viviente, en Su Iglesia. Hay algo en nuestro corazón que habla que hay una tierra más allá del río. Yo no puedo poner mi dedo en esa tierra, y ningún otro hombre podrá hacerlo, pero hay algo dentro de nosotros que nos dice eso.

 No es su meta el sepulcro;  
Polvo eres, y al polvo volverás,
No fue dicho esto del alma.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 42  ¡Hay algo dentro de nosotros, un fuego que está ardiendo, una luz que ha sido encendida por Dios, y no hay vientos que la puedan apagar! ¡No hay temporadas frías en la iglesia, no hay indiferencia entre el pueblo, no hay persecución de parte del mundo, que pueda apagar la llama que Dios ha encendido! Pues es el propósito de Dios que Su antorcha de libertad arda hasta la Venida del Señor, y no hay poderes que puedan apagarla. Ellos únicamente harán que arda más brillante mientras al ellos soplar. Se ha probado a través de las edades que la persecución fortalece la Iglesia.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 43  Y Daniel, sin saber cómo Dios lo iba hacer, y sin saber si en verdad Dios lo iba hacer, empero sabiendo que El era capaz de hacerlo, y sabiendo que algo muy adentro de él se lo dijo. ¿Ven? Dios tenía un propósito. El tenía todas las cosas obrando hacia ese propósito.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 44  Y todo hoy día, no importa qué tan indiferentes seamos en ocasiones, y qué tan extrañamente caminen las cosas, y cómo es que la iglesia se meta en esta y en aquella condición, todo está en el propósito Divino de Dios para moldearnos y hacernos de Su propia manera. ¿Quién sabe mejor que Dios cómo labrar el material?

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 45  Y los leones no pudieron comerse al profeta, debido a que Dios envió a un Angel. El tenía presente a un Angel parado en posición para proteger a Su profeta, porque Dios tenía un propósito. ¡El quería mostrarle a ese rey de estilo propio Su mano poderosa y Su propósito!

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 46  Yo creo que eso es lo que está pasando hoy día, que Dios está aparejando un pueblo, para mostrar Su mano poderosa, y para cumplir Su poderoso propósito. ¡Oh, yo estoy tan contento, en esta mañana, que El vive en mi corazón, que El no es un Dios muerto! ¡El es un Dios vivo! Y muy adentro de mí . . .

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 47  Ayer en la mañana, yo estaba sentado en la silla del peluquero, para un corte de pelo. Un joven varón me estaba cortando mi pelo, allá en la peluquería del Hermano Egan. Y yo estaba ahí sentado, cabizbajo. Y, oh, yo he estado tan cansado. Mis reuniones han sido tan extendidas, y estoy tratando de irme, en la mañana, para un pequeño descanso antes que den principio estas próximas reuniones. Y yo estaba tan cansado; parecía como que mi corazón iba parar de latir. Y mientras estaba sentado ahí, de pronto, yo podía oírles a todos hablar, pero parecía que estaba allá en el espacio.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 48  Yo pensé: “¿Me daría un ataque cardíaco, y estoy yéndome de esta silla del peluquero?”  Yo pensé: “Me pregunto si eso es lo que está aconteciendo”. Me toque mis manos; estaban entumidas. Y parecía que mi corazón había dejado de latir. Y yo pensé: “Oh, pero ahí está el Evangelio el cual tiene que ser predicado. ¡Y no hay ningún poder que pueda llevarme hasta que el propósito de Dios se cumpla!”

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 49  No hay nada que me pueda dañar, ninguna cosa, hasta que el propósito de Dios se cumpla. Cuando eso sea cumplido, yo quiero irme con Su propósito. Cuando El haya terminado, entonces yo también. Cuando El haya terminado conmigo, yo he terminado con la vida.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 50   Cuando El haya terminado con Ud., Ud. terminó también. Así que, ¿qué importa? Dios sostiene todo en Su mano. Sea que fuésemos jóvenes o viejos, nosotros no sabemos cuándo se cumplirá y terminará el propósito de Dios. A veces Dios toma a pequeños bebés para mostrar que El puede guiar sus almitas. Todo lo que El hace lo hace para un propósito. El dijo que ni un gorrión puede caerse del cielo, sin que El sepa. Todo obra para Su propósito, justo en la hora y en el tiempo. Todo está en su plan Divino. Nada puede destruirlo.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 51  Qué seguridad fue para Abraham, después que él encontró a Dios, y supo que Dios tenía un propósito. Y que en este propósito El iba a producir un hijo a través de Abraham y Sara; y a través de este hijo, Isaac, iba venir el Señor Jesús. Y dentro de este propósito, El estaba manifestando a Sara y a Abraham, y los iba a hacer un pueblo grande y producir este hijo, tomando las personas más peores que se pudo, con quienes hacerlo.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 52  ¡Es extraño cómo es que Dios se mueve en maneras misteriosas! Bueno, pareciera que si El hubiera querido traer un niño al mundo así, El hubiera escogido alguna mujer fértil. Pareciera que El hubiera escogido a algún hombre que no era infecundo. En el caso de Abraham y Sara, habían estado casados por muchísimos años, y ella era estéril. Ella no podía criar un niño. Bueno, pareciera, entonces, que El hubiera escogido a una mujer joven que estuviera fértil, que hubiera podido traer este niño. ¡Empero a Dios le gusta desplegar Su gracia! A Dios le gusta tomar alguna cosa que no es nada y hacer algo de ella, pues El es Creador. 

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 53  Esa es la razón por la cual El nos tomó a Uds. y a mí. No éramos nada para que El de nosotros hiciera hijos Suyos, de nosotros que éramos infelices y miserables, y perdidos, y ciegos, y desagradables, para hacernos Sus hijos amorosos. Es el propósito de Dios hacerlo así.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 54  Y, otra cosa: pareció como que Dios hubiera tomado a una mujer joven y a un hombre joven para hacer esto, a una mujer joven y a un hombre joven que acababan de casarse. El hubiera dicho: “Ahora, Uds. no han tenido hijos. Y Yo voy a permitir que nazca su primer hijo, y Yo voy a . . . El va a ser Mi Isaac”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 55  Empero Dios escogió a un hombre de setenta y cinco años, y a una mujer de sesenta y cinco para cumplir Su propósito; para mostrar que uno puede ser joven o viejo igual, y aún Dios puede, y llevará a cabo Su propósito. Seguro que sí. Y cuando Abraham tenía setenta y cinco años, él recibió la promesa de Dios. El se la dijo a Sara.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 56  Y ahora el diablo dijo: “¿Saben qué? Yo voy a dilatar eso por un tiempo. Yo creo que si yo les permito envejecerse, ellos van a perder la confianza, y sabrán que no puede suceder. Si ellos ya están temblando a los setenta y cinco, y si yo puedo dilatar eso por un tiempo”. Y él lo dilató, hasta que Abraham y Sara se encorvaron por causa de la edad, con canas y cargados de espaldas.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 57  Eso muestra que nada puede derrotar Su propósito. Pues ni aun la muerte puede derrotar Su propósito. “Abraham estaba ya como muerto”. [Rom.4:19-trad.] Y la matriz de Sara había estado muerta por cuarenta o cincuenta años, empero nada puede derrotar el propósito de Dios. Su cuerpo estaba envejecido, estaba arrugado; las venas lácteas estaban secas. Su corazón estaba tan débil que no podría haber pasado por los dolores de parto. Empero Dios nos hizo saber allí, que Su propósito no será derrotado. El cambió a Sara, y la hizo una mujer joven otra vez. Y tomó a un hombre de cien años, y lo regresó otra vez a su juventud.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 58  No importa qué tan irrazonable podía ser, Dios dio la promesa. “Y Abraham no se debilitó en la promesa de Dios por incredulidad, sino que se fortaleció en la fe, dando gloria a Dios, pues él juzgó que El era poderoso para hacer todo lo que había prometido”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 59  Entonces, ¿qué deberíamos ser esta mañana? Nosotros somos los hijos de la promesa. Nosotros estando muertos en Cristo, somos Simiente de Abraham, y somos herederos con él, en la promesa. Entonces, no importa cuánta enfermedad venga, y de qué muramos, cuánta pobreza pasemos, ¡el propósito de Dios no puede ser derrotado! ¡El nos resucitará otra vez! “Porque Yo vivo, vosotros también viviréis”. Esa es nuestra esperanza.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 60  Y yo sé, siendo hoy mi cumpleaños, que yo me estoy haciendo viejo. Yo me miro a mí mismo en el espejo, y veo que ese muchachito, que edificó este tabernáculo, ya no es más ese muchachito. El está llegando a ser un hombre viejo, cargados de espaldas, la barba haciéndose canosa, el pelo cayéndose, ¡pero nada puede derrotar el propósito de Dios! ¡Nada puede! Por lo tanto yo descanso confiado sobre la promesa, “Porque Yo vivo, vosotros también viviréis”. Yo me uno con Job de antaño: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo”. Es un propósito que Dios tiene. Yo debo de cumplir este propósito. Mi vida debe ser traída dentro de Su propósito, y a Su programa. Cada uno de nosotros es de esa manera. Dios tiene un propósito que obrar.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 61  El anciano Abraham podía sostenerse como viendo al invisible, porque era el propósito de Dios que él supiera que Dios le dio la promesa. No importa qué tan contrario todo parecía, Dios le dio a Abraham esa promesa. Así que, Dios cumplió Su promesa. El se la cumplió a Abraham. El se la cumplió a todos Sus hijos. ¡Y El guardará Su promesa!

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 62  Fue Moisés, al él ser enseñado en toda la sabiduría de los Egipcios, cuando él comprendió que Dios tenía un propósito para su vida.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 63  Fue Jocabed, su madre, quien tomó a su bebé querido, el bebé más bello en todo el mundo, en ese tiempo, un dulce niñito; y lo puso en una arquilla y lo empujó al Nilo, donde los cocodrilos estaban bien gordos de comer pequeños niños Hebreos, a causa de que se los habían estado dando como alimento a los cocodrilos. Y ella tomó a su bebé y lo arrojó en las mismas garras de la muerte, sabiendo esto: que el propósito de Dios no podía ser derrotado. “Dios de Abraham, cuida a mi bebé, y llévalo al propósito por el cual Tú lo trajiste”. No había suficiente agua en el Nilo para ahogarlo. No había suficiente cocodrilos en todo el mundo que podían habérselo tragado. El era el escogido de Dios.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 64  Y así como él era el escogido de Dios, para ese propósito, nosotros somos los escogidos de Dios hoy día, quienes creen en la resurrección del Señor Jesús. Y no hay bombas, no hay infierno, no hay nada más que pueda destruir el propósito de Dios. Tenemos que irnos en la resurrección. Es una promesa que tenemos de parte de Dios, el propósito de Dios.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 65  Y Moisés, cuando él llegó a tener cuarenta años cabal, un hombre de mediana edad, y él había sido entrenado en la escuela . . . Empero Dios, a veces, tiene una manera tan rígida de hacer cumplir Sus cosas, las que El ha prometido. Cómo es que El llevó a Moisés detrás del desierto, y le permitió que oyera los chillidos y los ruidos espantosos, mientras él tambaleaba en el desierto. Y él estaba allá solo en los desiertos, con los vientos bramantes, y los escorpiones y las cobras, y estaba solo allá afuera en el desierto, hasta que casi pereció. No hay nada que pueda derrotar el propósito de Dios. Dios había sacado a Moisés, y Moisés tuvo que hacer lo que Dios le dijo que hiciera, porque el propósito de Dios no puede ser derrotado.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 66  Esta mañana, fue nuestro personaje, Job, él que cuando estaba en lo más profundo de su angustia, que todas sus riquezas desaparecieron. Sus hijos estaban muertos. Su cuerpo estaba lleno de sarna. Y él estaba en la más grande angustia que jamás había estado. Estaba sentado en ceniza, con un tiesto, rascándose la sarna, y su esposa en la puerta diciéndole: “¿Por qué no maldices a Dios y muérete?”

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 67  Los miembros de su iglesia le voltearon sus espaldas a él por siete días, y lo acusaron. Lo que ellos deberían de haber hecho es confortarlo. Empero ellos lo acusaron de ser un pecador en secreto, lo acusaron de ser un caído.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 68  ¡Fue en esa gran hora, fue en ese gran momento, fue en ese tiempo cuando Dios llevó a Job a las arenas sagradas, adonde El lleva a cada creyente, a una experiencia detrás del desierto, como lo hizo con Moisés! ¡A ese pequeño aposento secreto, a donde El lo llevó a Ud.; al cobertizo para el carbón en donde yo lo recibí! Dios tiene un lugar, y un propósito, y un tiempo. Y cuando El tenía a Job en esta condición, o sea, El lo tenía en las arenas sagradas, porque El le iba a revelar algo a él que nunca se le olvidaría.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 69  ¡Oh, esas arenas sagradas! El tiene que llevar a cada verdadero hijo allí. El lo lleva a uno a esos lugares, donde no hay diablo que pueda llegar jamás. No hay maestro que jamás pueda quitar eso por explicación. El le da algo a uno en esas arenas allá atrás, a modo de experiencia, que nunca se le olvidará a uno mientras sigan pasando las edades. No importa qué tan atea mamá, papá, el esposo, la esposa, los compañeros lleguen a ser. Cada creyente tiene ese lugar en donde Dios lo ha encontrado. No hay ninguno que se quede fuera. Cada creyente lo tiene. Cada persona que ha nacido del Reino de Dios conoce ese lugar, ese minuto, esa hora cuando Dios lo tomó. Y en esas arenas sagradas, en la Presencia de la zarza ardiente, El le hizo algo a ese creyente, que toda la mentalidad del mundo no puede destruir. “Sobre este Roca edificaré Mi Iglesia, y las puertas del infierno no la destruirá”. ¡Sobre esta Roca, la Revelación Espiritual del Jesús resucitado!  ¡Sobre esta Roca!

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 70  Job, en su angustia, había perdido todo. Su esposa se había volteado en contra de él, y lo estaba acusando. Y todos sus amigos creyentes se habían volteado en contra de él, debido a que solamente tenían teología. Y todos los demás se habían volteado en contra de él.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 71  Empero Dios dijo: “Ven acá, Job. Yo te voy a dar algo, muchacho. Yo te voy a poner algo dentro de ti que todos los diablos del infierno no podrán sacudirlo fuera. Pueda que cada maestro en el mundo te acuse a ti, de una manera u otra, pero nunca se moverá. ¿Saben Uds. lo que hizo El? El simplemente alzó la cortina un poquito, y dijo: “¡Job, mira allá! ¿Y qué fue lo que Job vio? ¿Qué creen Uds. que él vio? El vio la Pascua de Resurrección por primera vez. El vio la primera Pascua de Resurrección, y él clamó: “¡Yo sé que mi Redentor vive!”

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 72  ¡Oh, qué lugar más bendecido en donde estar! Cada hombre que es escogido de Dios, y cada mujer y cada niño, llega a ese lugar en esas arenas sagradas, donde Dios alza la cortina y uno le ve a El en Su poder de Resurrección. Uno sabe que El vive. Y nosotros, así como Job, podemos clamar; “¡Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo! Y después de deshecha esta mi piel, ¡en mi carne he de ver a Dios”!

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 73  Esa primera vista de la Pascua de Resurrección hizo a un profeta clamar. Y los truenos rugieron, y los rayos destellaron. El vio la Pascua de Resurrección por primera vez. ¿Cuándo la vio? No fue cuando él tenía puesta su mejor ropa, ni cuando estaba bien peinadito, tal vez, a la perfección, ni cuando estaba disfrutando la mejor salud, sino cuando él estaba en un apuro. Cuando él estaba pasando pena, casi en la hora de muerte, ahí es cuando él vio la Pascua de Resurrección. Ahí es donde él vio la primera resurrección.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 74  Oh, ha sido igual con Uds. y conmigo. Ha sido cuando nos postramos en un altar, en algún lugar, al punto de estar listos para morir, y decir: “¡Señor Dios, haz algo por mí!” Fue en ese entonces cuando Dios alzó la cortina y vimos la Pascua de Resurrección”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 75  Nosotros vemos la Pascua de Resurrección, no tanto a través de teología. Nunca vimos la Pascua de Resurrección en eso de traer ropa nueva. Nunca vimos la Pascua de Resurrección en conejitos y huevos de color. ¡Nosotros vemos la Pascua de Resurrección en el poder de la resurrección del Señor Jesucristo! Esa fue la verdadera Pascua de Resurrección.
Y cuando él clamó, Dios le respondió con fuego.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 76  Fue David, cuando él fue rechazado y desterrado; fue David, después que él pecó y cometió ese crimen horrible; fue David, cuando él estaba en apuros, y su hijo, la felicidad de su corazón, había sido llevado; fue David, el profeta y el rey, el que lloró cuando él vio que se estaba poniendo viejo, y debía regresar al polvo de la tierra; fue David, el que dijo: “Mi carne también reposará confiadamente, porque no permitirás que tu santo vea corrupción, ni dejarás mi alma en el Seol”. [Sal.16:9,10-trad.]

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 77  Fue cuando David estaba teniendo su peor tiempo; fue cuando David estaba en apuros y angustiado, y casi en la misma hora de la muerte, cuando Dios alzó la cortina, y dijo: “¡Mira allá, David!”

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 78  David dijo: “Mi carne también reposará confiadamente, porque no permitirás que tu santo vea corrupción, ni dejarás mi alma en el Seol, por tanto mi carne reposará confiadamente”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 79  Oh, es en esa hora, amigo, es en ese tiempo. Son en esas horas cruciales de crucifixión cuando vemos la resurrección. Es en ese tiempo, cuando a Dios le gusta desplegar Su Gracia. Es en ese tiempo cuando a Dios le gusta consolar a Sus hijos.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 80  La hora más oscura que este mundo alguna vez vio fue el Viernes Santo, cuando todas las esperanzas, todas estaban escritas . . . cuando todas las esperanzas que ellos tenían estaban escritas en papel. Todas las esperanzas que ellos tenían, eran las que algún filósofo había dicho, y allí estaba el Príncipe de la Vida muriendo en el Calvario. Fue la hora más oscura que el mundo alguna vez había visto.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 81  Empero la Pascua de Resurrección produjo la hora más resplandeciente que el mundo jamás había visto, debido a que todas las supersticiones y todas las dudas, y todos los temores, fueron quitados cuando Dios lo resucitó a El.
¿Por qué estuvo oscuro? ¿Qué hace que se ponga oscuro?

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 82  Vamos a seguir esto, como dije hace rato, acerca de las aves, acerca de las flores. Acerca del ¿por qué los pequeños lirios de Pascua florecen en el tiempo de la Pascua? ¿Por qué las aves cantan en la primavera del año? ¿Por qué salen las flores? Es porque el verano ya viene. ¿Qué lo produce? En Febrero, casi el peor mes que tenemos, el invierno ha estado viniendo, continuamente, ¡hasta que da su último golpe! Entonces se hace para atrás, para darle lugar a la vida. ¡La muerte ha dado su último golpe! Tiene que hacerse para atrás y permitir que la vida tome su lugar.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 83  ¿Qué es lo que lo hace ponerse oscuro antes que venga el día? El tiempo más oscuro es antes que venga el día. Se nos dice, por los científicos, que es la luz presionando, viniendo, descendiendo. El sol está saliendo de alrededor del mundo.  Es la luz presionando contra la oscuridad; ella está dando su último golpe. Ya no puede aguantar más. La oscuridad jamás podrá pararse en la presencia de la luz. No puede hacerlo. ¡La luz es diez millones de veces más fuerte que la oscuridad! Así que la luz y la oscuridad no pueden habitar juntas. Y cuando la luz empieza a levantarse, la oscuridad se asienta y se hace densa; la está comprimiendo.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 84  Justamente es como echando tinta en una tinaja llena de cloro. Simplemente desaparece. No hay más seña de la negrura de la tinta cuando se echa en el cloro. Ella misma llega a ser cloro.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 85  Oh, así es el pecado. Cuando se echa en la Sangre del Salvador, simplemente desaparece. ¡Se ha ido! Con razón El dijo: “Está en el mar del olvido”. Está en la tinaja del cloro de Dios en donde jamás se podrá hallar. Se desintegra. Desaparece. Así es el pecado, una vez que uno ve la verdadera resurrección y el precio que se pagó por esa resurrección.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 86  Es la oscuridad condensándose juntamente, porque pronto ya está para desvanecer. Y luego tan pronto que la luz aparece, la oscuridad desaparece. ¿Adónde se va? ¿Qué le pasó a esa noche negra, que hace algunas horas, estaba rodeando este tabernáculo? Simplemente no puede existir ahora. El sol está brillando. ¿Adónde se fue? ¿A qué parte se elevó, o adónde descendió? Simplemente ya no estaba más. Y la razón que estaba oscuro, es porque no había luz.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 87  Y la razón que el hombre no tenía esperanza, era porque no había habido resurrección. Empero la Pascua de Resurrección produjo resurrección. Ahora la oscuridad ya no existe más. Es de Día.
Andaré en esta Luz, preciosa Luz,
Donde se encuentra cual rocío el perdón
Brilla doquiera, de día y de noche,
Jesús, del mundo es la Luz.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 88  La noche sigue presionando, y pongamos esto ahora en términos nacionales. Esta es la hora más oscura, la hora más oscura que el mundo alguna vez ha visto. Aun la naturaleza tiembla. En un momento esta tierra podría llegar a ser ceniza. ¿Qué sucedería con la reacción de . . . con la reacción del hidrógeno u oxígeno, o algunas de estas grandes bombas, la reacción atómica? Todo árbol, toda grama, todo, cada rama, cada propósito, cada persona, todas las cosas se deshicieran en pedazos y se regresarían a los ácidos. ¿Ven de qué se trata? Todo el mundo está temblando. Hay bombas que están listas.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 89  Todas las cosas parecen estar colocadas exactamente a tiempo. Y si la oscuridad tiene su tiempo determinado, ¿cuánto más no lo tendrá la luz?

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 90  ¿Qué es lo que lo está haciendo tan oscuro ahora? ¿Qué es lo que está haciendo estas cosas? La iglesia está toda desunida. Nosotros estamos en disputas. “Oh, ¿habrá tal? Yo soy Metodista; yo Presbiteriano; yo soy Pentecostal; yo soy de la Iglesia de Dios; yo soy de la Asamblea”. Oh, ¿Qué no pueden ver, hijos? Si eso es todo lo que tenemos para apoyarnos, seríamos la gente más miserable del mundo”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 91  Yo estoy tan contento por un lugarcito sagrado, un lugarcito viejo acá en la avenida Ohio, en un cobertizo para el carbón, una noche, en donde Dios alzó la cortina. Los Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, los Pentecostales, todos se fueron de la escena entonces, pues yo vi la Pascua de Resurrección. Yo vi a Jesús como mi Salvador. Yo lo vi como la resurrección y la Vida. “El que cree en Mí–Mí, aunque estuviera muerto vivirá. Cualquiera que viviera y creyera en Mí nunca morirá”. Yo lo veo a El como el único Rey y Soberano, lo único que me puede ayudar, el único dador de Vida Eterna, el único que puede sanar mi enfermedad, que puede quitarme mis enfermedades, el que puede resucitarme en los postreros días. El simplemente me permitió ver más allá de la cortina, y yo lo vi a El, la resurrección. Entonces yo me uní con Job: “¡Yo sé que mi Redentor vive!” Y después que ya no haya más Metodistas, o Bautistas, o Presbiterianos, o Pentecostales, mi Redentor seguirá viviendo igualmente.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 92  Uds. pudieran decir: “Bueno, esta es la manera, y esa es la manera; a menos que Ud. haga esto, a menos que Ud. haga eso”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 93  Yo sé que no es correcto, porque yo he mirado más allá de la cortina del tiempo. Yo he estado en la arenas sagradas, con cada creyente aquí. No hay ningún diablo que pueda tocar esa arena. No hay ningún doctor de teología que pueda quitarlo por explicación. El me sanó cuando yo estaba enfermo. El me salvó cuando yo estaba perdido. ¡El vive para siempre!
Tú me preguntas por qué yo sé que El vive,
El vive dentro de mi corazón.
El no está muerto, pero ha resucitado de los muertos.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 94  Y esta gran oscuridad que está rodeando la tierra ahora, no es sino para declarar que esa Luz está presionando en su camino hacia abajo.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 95  Siendo que la muerte está tan cerca, tanto que pudiera ser dentro de una hora. En una hora de aquí, el mundo pudiera encontrarse con su muerte. Si la muerte está tan cerca así, ¿Qué es lo que lo está haciendo? Es la Vida, la Vida está por venir; la resurrección, la Pascua de Resurrección para todos los hijos de Dios. Esta acá muy abajo. Está presionando. Los Angeles están descendiendo. El gran Espíritu Santo está entrando. La oscuridad está dando su último toque, pues la Luz pronto estará aquí. Cristo vendrá, la felicidad y la esperanza de las edades, una real resurrección para todos los creyentes. Pues nosotros vamos a compartir con El en Su resurrección, como compartimos con El en Su sufrimiento. “El que sufra conmigo reinará conmigo”.

 Oh, entonces, ¿seré llevado a mi hogar al cielo
En un lecho cómodo de flores,
Mientras que otros lucharon para ganar el  premio
Y navegar Por mares sangrientos?
No, yo pelearé si he de reinar, aumenta mi  ánimo, Señor.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 96  Esa es mi oración. Oh, yo no debo de irme como un cobarde. Yo no debo de caminar diariamente con mi cabeza agachada como que si algo anduviera mal. Cuando yo observo el mundo con toda su oscuridad y todo su alboroto, yo debo de levantar mi cabeza, y caminar entre las águilas, sabiendo esto, que yo le conozco a El en el poder de Su resurrección. Porque El vive, nosotros también vivimos. Por cuanto El se levantó de los muertos, yo también viviré. Uds. resucitarán también. Eso es lo que la Pascua de Resurrección significa al creyente.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 97  Hace algún tiempo, allá en . . . La Primera Guerra mundial estaba vigente. Habían echado grandes gases, tales como gases mostaza y de cloro, y era peligroso. Envenenaría todo. Las hojas morirían, los árboles morirían, y la grama moriría, todo parejo, el gas (ese gas mostaza), quemaría todo al echarlo ellos.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 98  Una Pascua por la mañana, un capellán iba pasando a través de las carpas donde estaban los heridos y los moribundos yaciendo.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 99  Llegó una enfermera de la Cruz Roja. Los muchachos habían estado en la primera línea por mucho tiempo, allá, y estaban bien fatigados. Y así que, ella traía un ramo de rosas en su mano, y mientras pasaba por cada catrecito en donde los muchachos estaban yaciendo, y llorando, era la Pascua de Resurrección. ¡Qué Pascua de Resurrección para ellos! Los aviones pasaban por encima, y las bombas estaban cayendo. Ella tomaba una rosa y se la dada a cada muchacho, y decía: “Dios te bendiga”.  Dios te bendiga, hermano”. Esos soldados agarraban esa rosa y gritaban, pues ellos sabían que esa rosa era cultivada en una tierra de donde ellos pertenecían.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 100  Hermano, en esta mañana, estamos en un mundo de gases peligrosos venenosos. Estamos en el mundo en donde hay todo tipo de doctrina y cosas que dicen: “No hay resurrección. Y no hay sanidad Divina. No hay esto, ni aquello, o lo otro”. Empero el Espíritu Santo llega de vez en cuando (no la enfermera de la Cruz Roja), y nos lleva a esas arenas sagradas de la gracia de Dios, y derrama dentro de nuestros corazones una pequeña señal de la Tierra más allá del río.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 101  El dijo: “Amigo, predicador”, dijo: “Yo estuve allí parado y lloré, al grado de llorar tanto, que dije . . . Uno de los muchachos iba a ir a la primera línea, más allá de La Salle, Lorraine, y dijo que él iba a ir allá para hacer algún tipo de reconocimiento. Y dijo . . . Yo le dije a él: ‘Sargento: ¿Puedo ir contigo?’ El dijo: ‘Seguro que sí, capellán, súbase.’ El dijo: ‘Está arriesgándola.’ Dijo: ‘No importa. Yo sólo quisiera ir con Ud.’ Dijo: ‘Seguro que sí, súbase.’”

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 102  Dijo: ‘Caminamos hasta que llegamos a ese desierto blanqueado donde no había ni un tallito de grama ni nada más”. Y dijo: “Mientras que él preparaba su material que iba a enviar de regreso en forma de mensaje, o lo que iba a hacer”, él dijo: “Yo anduve un poquito allí alrededor, y pensé: ‘Oh, ¡Qué Pascua de Resurrección es ésta! Acá afuera en esta tierra, donde todas las bombas han derrumbado todos los edificios, donde los árboles están perforados con balas de metralleta. No hay ni un tallito de grama que ha quedado.’” El dijo: “Oh, Dios, este es el cuadro de este mundo, algunos de estos días, cuando el pecado haya hecho su devastación. Este será el cuadro.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 103  Y dijo: “Mi mente y mis ojos se dirigieron a una cierta roca”. Y dijo: “Yo fui allí, y pensé: ‘Señor, ¿Para qué quieres que me pare al lado de esta roca?’ El dijo: “Yo simplemente levante la roca, y, cuando lo hice, un pequeño Lirio de Pascua tenía su cabecita levantada. Había sido protegido a través de toda la tormenta. A través de todos los gases venenosos, Nunca fue perturbada, pues estaba escondida en la roca”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 104  ”Yo sé que mi Redentor vive”. ¡Oh Dios, a pesar de lo que diga el mundo, escóndeme en la Roca Eterna, Señor. Cuando las tormentas hayan pasado, permíteme alzar mi cabeza a vida otra vez! Por cuanto El vive, nosotros también vivimos. ¿Qué puede decir el creyente que ha estado en las arenas, que ha presenciado estas cosas? “Yo sé que mi Redentor vive”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 105  La iglesia . . . El mundo irá a la iglesia en esta mañana; muchos de ellos, para enseñar el abrigo nuevo; otros, para enseñar el sombrero nuevo. No los volverán a ver más hasta la próxima Pascua de Resurrección. Van como para una exhibición del mundo y la vanidad. Muchos de ellos van a la iglesia únicamente para esconderse detrás de sus pecados y pertenecer a unas ciertas grandes organizaciones, y decir: “Yo soy fulano de tal. Yo pertenezco a tal y tal”. Eso es todo lo que saben. Eso es todo lo que ellos creen.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 106  Empero, oh, nosotros, en esta mañana, por la gracia de Dios, nos hemos parado en el lugar en donde se paró Moisés; Nos paramos en donde se paró Job; Nos paramos en el lugar en donde se paró David, y gritamos con toda nuestra voz: “¡Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo. Y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro! Nosotros no trajimos nada a este mundo; su vanidad y orgullo. Ciertamente no sacaremos nada. El Señor dio y el Señor quitó, sea el Nombre del Señor bendito”.  El supo una cosa: “Yo sé que mi Redentor vive”. “El vive”, eso continúa para siempre. “¡El vive!” Y por cuanto . . . Jesús dijo: “Porque Yo vivo, vosotros también viviréis”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 107  Inclinemos nuestros rostros, sólo por un momento, para la oración de clausura.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 108  ¡Oh, mi pobre amigo decrépito, hoy, si es que Ud. nunca ha llegado a este lugar! Oh, Ud. dirá: “Yo he estado aquí en este tabernáculo, muchas veces, Hermano Branham”. Eso es maravilloso, yo aprecio eso. “Oh, yo he estado en otras iglesias. Yo he oído a buenos ministros hablar”. Eso es maravilloso. “Yo leo mi Biblia”. Eso aún es bueno.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 109  ¿Pero han llegado Uds. alguna vez al lugar donde El alza la cortina, ese lugar sagrado donde una experiencia impactó su corazón, hasta saber que la Pascua de Resurrección no era una fábula; hasta saber que la Pascua de Resurrección no era un Santo Claus, o alguna cosita ficticia; que saben por sí mismos, que El vive, y porque el vive, Uds. también viven? Si Uds. nunca han experimentado eso, este es el mejor tiempo del mundo, de permitir a Dios alzar la cortina, en esta mañana. Jesús vive hoy. El está libre en la tierra, en esta mañana. El es su Salvador hoy, puede que sea su Juez mañana.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 110  ”Pero, ¿se han encontrado Uds. con esa experiencia? Si no, ¿levantarían Uds. su mano, y dijeran: “Dios, ten misericordia de mí; yo ahora creeré”? [Hay un espacio en blanco en la cinta-Ed.] . . . la persona allí atrás, con su mano. Dios le bendiga, señor, allá. Alguien más levante sus manos.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 111  Todos aquí ahora, los que no han tenido esa experiencia, ¿Levantarían su mano, y dijeran: “Dios en esta mañana, en Tu propia manera Divina . . . yo no te estoy pidiendo o diciendo cómo Tú debes de dármela, Señor, mas en Tu propia manera Divina, Señor, ¿me llevarías a ese lugar donde algo sucederá en mi corazón? Yo he tenido mis altibajos, mis entradas y salidas, y yo simplemente no puedo mantenerme fijo, de un modo u otro. Pero permite que esta sea una real Pascua de Resurrección para mí. Llévame a ese lugar, Señor, a la parte de atrás del desierto. Allí moldea mi corazón, ahora mismo. Y dame esas sagradas arenas en donde pararme, donde ningún demonio, ni nada más, o alguien jamás me diría alguna cosa a mí. Yo sé que es real. Permíteme mirar más allá de la cortina del tiempo, para saber del mañana. Por eso es que he venido aquí, en esta mañana, Señor, para encontrar eso. Yo he oído al predicador tratar de explicarlo. Yo quiero que Tú me lo reveles a mí”.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 112  ¿Levantarían su mano? Dios le bendiga, señora. Dios le bendiga, y a Ud. allá atrás, el joven, que Dios sea contigo. Los que están aquí a mi izquierda, acá en el pasillo izquierdo. A los que están a mi izquierda, diría alguno: “Dios, ten misericordia de mí, ahora mismo”. Dios les bendiga, acá en el otro pasillo. Sí. Levanten su mano, y digan: “Dios, ten misericordia de mí”. Dios te bendiga, jovencita”.

 Me siento nostálgico y cansado, y quiero ver a Jesús,
Quiero oír las dulces campanas del puerto tocar;
Resplandecería mi camino y desvanecería  todos los temores
Señor, permíteme mirar más allá de la cortina del tiempo.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 113  ”Sólo permíteme ver un poquito, ver a Jesús en Su resurrección”. ¿Pudiera haber otro ahora, antes de despedir en oración? Sea sincero. Levante su mano. “Yo nunca he experimentado el bautismo del Espíritu, Hermano Branham”. De eso me estoy refiriendo. Esa es la única manera que uno puede llegar a ser heredero de la promesa, es a través del bautismo del Espíritu Santo. Uds. Saben eso. Ese es su nacimiento. Esas son sus arenas sagradas. Dios la bendiga, señora. Dios te bendiga allá atrás, hijo. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, señora. Dios le bendiga allá atrás. Eso es correcto.  Dios le bendiga, señor. Dios te bendiga, joven.

 Señor, permíteme mirar más allá de la cortina del tiempo.
Permíteme mirar más allá de la cortina del  dolor y temor,
Permíteme oír las dulces campanas del puerto tocar;
Resplandecería mi camino y quitaría todo el  temor
Señor, permíteme mirar más allá de la cortina  del tiempo.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 114  [El Hno. Branham comienza a tararear: Más Allá De La Cortina Del Tiempo-Ed.] Si Uds. están parados en ese lugar, donde no saben en dónde están. Han habido de diez a quince manos levantadas. Yo siento que hay más. En esta mañana de Pascua, ¿por qué no levantan su mano y dicen: “Señor, aquí estoy. Y cuando se abra el bautisterio a las once, yo voy a estar allí en el agua, también. Yo me voy a bautizar para poder ser levantado en novedad de Vida, para caminar Contigo, Señor. Yo quiero mirar más allá de la cortina del tiempo. Yo quiero tener una experiencia ahora mismo, en esta mañana de Pascua, para poder decir durante esta vida: ‘Sí, yo estaba sentado en un pequeño tabernáculo de bloques, una hermosa mañana de Pascua, y Dios alzó la cortina. Yo miré más allá. Yo me fijé que mi iglesia no significaba mucho. Yo me fijé que no había nada en la tierra que significaba mucho para mí. Allí yo me entregué del todo. Yo compré la Perla de gran precio. Yo acepté a Jesús como mi Salvador.’ Yo ahora levanto mi mano, Señor Dios. Ten misericordia de mí. Dios, yo quiero mirar más allá de la cortina del tiempo”. ¿Pudiera haber otro, ahora mismo, antes de despedirnos?

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 115  Amado Dios, este es un momento solemne. Nosotros estamos disfrutando las bendiciones. Hemos disfrutado de la Palabra. La hemos disfrutado más de lo que podemos explicar, la Presencia del Espíritu Santo, Quien nos ha dado esta gran seguridad, que hemos pasado . . . y que nosotros hemos pasado de muerte a Vida. Y hay aquellos quienes están presentes ahora, Señor, muchos de ellos han levantado sus manos. Este es un momento solemne.  

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 116  Pueda que ellos hayan sido entrenados en alguna escuela religiosa. Ellos a lo mejor han prendido velas. A lo mejor han rezado el rosario. A lo mejor se hayan unido a una denominación, se hayan sumergido de una cierta forma, se les ha vertido agua en su cabeza, o rociado. Ellos a lo mejor han repetido el Credo de los Apóstoles, y pasado por una rutina ritual, pero tal vez nunca han venido a esas arenas sagradas; nunca han venido a ese lugar como Job lo hizo, como Moisés, como Abraham, como lo hicieron todos Tus hijos.  Ellos nunca vinieron a ese lugar como aquellos discípulos quienes fueron a esa tumba, en esa mañana, y hallaron que El se había ido.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 117  Concédelo, Señor, ahora mismo, a aquellos quienes alzaron sus manos, que el gran Espíritu Santo entre a sus corazones y lleve a cabo esta gran obra de la cual ahora pedimos. Escúchanos, Señor. Tuyos son. Ellos son los frutos del Mensaje. Yo te ruego que Tú los bendigas, maravillosamente. Dales el bautismo del Espíritu Santo, hoy.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 118  Y nosotros no sabemos, pueda que no veamos otra Pascua de Resurrección. No cabe duda que hay algunos aquí que no lo verán: una Pascua de Resurrección como esta, una Pascua a manera de un memorial. Empero, Señor, que ellos puedan ver esa verdadera Pascua de Resurrección, esa, Señor, en que su cuerpo tomará la forma de un joven o de una doncella, otra vez, y saldrán del sepulcro para vivir para siempre.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 119  Bendícelos, Señor. Tuyos Son. Tú fuiste el que los trajiste. Pues está escrito; “Ninguno puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere”. Ahora son Tuyos, si Tú los trajiste. Si Tú estás lo suficiente cerca a ellos para levantar sus manos al aire; estás lo suficiente cerca para hacer el resto de la obra. Son Tuyos, Padre. Concede que este sea el tiempo de paz para ellos.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 120  Gracias a Ti por todos éstos que, ya hace tiempo, han hecho su decisión, y han experimentado la nueva Vida, y han estado en las arenas sagradas. Nosotros estamos aquí, en esta mañana, para regocijarnos con ellos, esperando la Venida del Señor Jesús, donde nosotros también participaremos con El en Su resurrección, como participamos en Su padecimiento. Concédelo, Señor. Que Su Espíritu nos guíe, al seguir adelante en la jornada.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 121  Danos un gran servicio, ahora, a las nueve y media, Señor. Y sana inmediatamente a los enfermos y a los afligidos.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 122  Que aquellos que nunca han sido sumergidos todavía, vengan al sepulcro en esta mañana, que desciendan y resuciten otra vez, aquí, en el sepulcro acuoso, Señor, pues ha sido comisionado por nuestro Señor. Después de Su resurrección, El se apareció y dijo: “Id por todo el mundo, y predicad el Evangelio. El que creyere y fuere bautizado será salvo”. Concédelo, Señor, y así será.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 123  Danos una gran noche, en esta noche. Hazlo, Padre, danos un gran día. Que podamos por mucho tiempo disfrutar la Presencia de Dios. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 124  ¡Hay algo acerca de ese canto antiguo que simplemente me conmueve! Cuando la oscuridad se fue, ¿qué ocurre? La Luz. Cantémoslo ahora, para la gloria de Dios. Todos juntos.

 Oh, andaré en la Luz, preciosa Luz,
Donde se encuentra cual rocío el perdón
Brilla doquiera de noche de día,
Jesús, del mundo es la luz.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 125  Cuando El fue hecho manifiesto en la mañana de Pascua, El rompió toda la oscuridad; simplemente huyó. Ahora, El está de pie como la Luz. “Yo soy la resurrección y la Luz, la resurrección y la Vida, la resurrección y el más allá. El todo en todo está en El.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 126  ¿No le aman? [La congregación dice: "Amén".-Ed.] ¿Cuántos le aman? Alcen sus manos, bien alto. Muy bien.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 127  Denle la mano ahora a alguno que esté sentado a su lado, mientras que cantamos otra vez. “Andaré . . .” A la derecha, a la izquierda, atrás, adelante. ” . . . preciosa luz”. [El Hno. Branham se va del micrófono que está en el púlpito-Ed.]

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 128  Los servicios que siguen, ahora, serán a las nueve y media, y entonces habrá un culto de predicación, oración para los enfermos. El servicio bautismal empezará a las once. Todos los que quieran ser bautizados, por inmersión, el bautisterio ya está lleno. Yo traeré mi ropa. Regresaremos en un ratito.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 129  Luego, en esta noche, sigue otro servicio; habrá una fila de oración, un Mensaje, y la fila de oración. Y entonces veremos . . . Bueno, esta noche es noche de comunión en el tabernáculo nuevamente. Bueno, ¿ven? Tenemos un programa muy lleno de actividad, así que tenemos que apresurarnos. Vayan a sus lugares provistos, tomen desayuno, y regresen regocijando.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 130  Pongámonos de pie ahora y cantemos: “El vive, El vive, Cristo vive hoy”. Muy bien, Hermano Neville, pase acá.

  ¡El vive, El vive, Cristo Jesús vive hoy!
 El camina conmigo, y habla conmigo
 A través del camino angosto de la vida.
 ¡El vive, El vive, la salvación impartirá!
 Tú me preguntas ¿cómo se que El vive? 
 El vive dentro de mi corazón.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 131  Ahora, todos digan un grande “Aleluya”! [El Hno. Branham y la congregación dicen: "Aleluya"!-Ed.]
¡El vive, El vive, Cristo Jesús vive hoy!
El camina conmigo, y habla conmigo
A través del camino angosto de la vida.
¡El vive, El vive, la salvación impartirá!
Tú me preguntas ¿cómo sé que El vive? 
El vive dentro de mi corazón.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 132  Cantémoslo nuevamente. Cuando lleguemos a la parte de: “El vive, El vive”, levantemos nuestras manos a El, de esta manera. “El vive. El vive. Tu me preguntas, ¿cómo sé que El vive? El vive dentro de mi corazón.

 ¡El vive, El vive, Cristo Jesús vive hoy!
 El camina conmigo, y habla conmigo
 A través del camino angosto de la vida.
 ¡El vive, El vive, la salvación impartirá!
 Tú me preguntas ¿cómo sé que El vive? 
 El vive dentro de mi corazón.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 133  ¿No es El maravilloso? Es en este momento sagrado y solemne ahora, en el cual estamos siendo despedidos, para irnos a nuestros hogares para nuestro desayuno. Vuelvan de nuevo, regocijando.

58-0406 (t) Yo Se Que Mi Redentor Vive
 134  Voy a pedirle, mientras inclinamos nuestros rostros, si nuestro amado Hermano Foulst aquí, de Canadá, si él nos despidiera con unas palabras de oración. Hermano Foulst, por favor.

criado por elgranamordedios    12:45 am — Categoría: Sin categoría — Tags:

Ningún comentario »

Aún no tiene comentarios.

Dejar un comentario

Report abuse Close
Am I a spambot? yes definately
http://cristiano.blog.terra.com.mx
 
 
 
Thank you Close

Tu denuncia ha sido enviada.

La misma será procesada para tomar las medidas correctas. Esperamos que continues participando y haciendo crecer al servicio de Terra Blog.